¿Es tan difícil acaso hacer introspección? Al menos esta 'cosa' ayuda en algo...
Quiero comenzar con un par de premisas: El lenguaje corporal habla más que la misma palabra; No somos tontos como creemos o creen; Somos ingenuos, queramos o no.
No es mi intención provocar histeria; me gusta expresar el sentir más superfluo. No es la idea confundir, sí lo es interpretar las palabras acorde a la propia realidad... eso me encanta.
Hablando de secretos, entendiéndolos como simples sentimientos que no queremos revelar, 2as intenciones ( aunque sean la primera intención ), etc., propongo que no existen. Se supone que quien más te conoce eres tú mismo y no lo creo así; a veces tus actos te delatan ante el resto pero no ante ti mismo, me explico, es muy complejo en cualquier acto de la vida cotidiana darse cuenta de los reales objetivos de nuestro actuar, sin embargo, para el resto son evidentes. Desde este punto de vista, es fácil darse cuenta que actuamos pensando con las visceras y que estamos llenos de palabras y actuares cuyo único sentido es adornar una verdad, haciéndola mentira.
Entonces, qué tonto he sido!... debo entender las cosas de modo diferente y para ello haré introspección, pero no puedo morir temporalmente para dejar de cometer errores, por lo tanto, mientras construyo este gran edificio de autoconocimiento, habitaré en mi pequeña cabaña de humildad.
Y es que sólo hay otra opción, pero basada en otro supuesto...
El supuesto es que me equivoco, que todos conocemos nuestras reales intenciones y el gran edificio está terminado.
Mmm... por supuesto que uno nunca creerá estar equivocado... y no sé si por esto último debiese hacer otra instrospección. Lo mejor es no negarse a nada hasta tener certezas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario