Y casi nada más importa...
Con un rápido foco y sin querer
escribir lo mismo de siempre. Esta vez llegaste tú; fue tremendo, un
tren que comenzó a construirse hace un par de años... y porsupuesto que
un tren no es nada sin sus vías. Mis ojos más los tuyos, una mirada
cruzada... sin sentido muchas veces, con un toque de canela y chocolate.
La vía requiere madera y fierros, y sólo la madera requiere un taller,
el cuál requiere dinero y trabajador, junto con materia prima, osea
árbol, que requiere tierra fértil y un medio adecuado...
Es todo
tan difícil e improbable si lo llevas al origen pero... por qué ocurre?
... si sólo la madera es imposible de conseguir... y ya tengo una vía de
tren? y más aún, TENGO EL TREN...
Nada puede ser imposible y
posible a la vez...aunque lo parezca... todo lo que no puede ser, puede
ser, incluso lo és la mayoría de las veces... aunque no se pueda creer,
vivimos el mundo de los milagros y placeres concretos. Un caos hecho
carne, capaz de dominar sus pensamientos y sensaciones, el hecho de
respirar satisfacción en la vida al mirar atrás, delante y al lado,
cerrando los ojos y oliendo café, me hace sentir vivo y completo a
ratos... aunque mi vida esté demasiado gastada, aunque no sea así y lo
piense.
El tren se armó y comenzó a avanzar... comprendiendo los
mil milagros que lo impulsan. ESO es un tesoro difícil de comprender y
sobrellevar... aunque a la vez, tan fácil de conseguir... basta ser tú
mismo. Y ahora no solo avanza y avanza, me subo en él y tu también, y
nos besamos al llegar al corazón...

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